viernes, 25 de septiembre de 2009

La guerra de Klam


"Los maestros son asesinos"

Las letras alemanas, en general, se han caracterizado por ser rigurosas e innovadoras. La idea del salón de clases es asombrosa. Una obra de teatro representada en un aula de clases le da matices cinematográficos que se disfrutan desde antes de iniciar el monólogo.

El público está sentado en los bancos. Algunos juegan con el lápiz sobre la paleta, otros miran con nostalgia el pizarrón de gis. Un profesor llega a su clase. La tensión es evidente; la presión de una vida gris, peligrosa. Sus alumnos le han declarado la guerra: lo culpan del suicidio de un compañero mayos, quien se deprimió después de que el profesor le negara el punto necesario para pasar el bachillerato.

Esa es la premisa de La Guerra de Klamm, donde el autor nos muestra un personaje intenso y fácilmente reconocible: El profesor Klamm cae en todos los clichés posibles de su profesión. Es solitario, estricto, se muestra abatido en su vida y apasionado en su materia.



Somos testigos de una creación de personaje magistral, en donde el actor hace involucionar su papel hasta transformar al maestro en una criatura repulsiva. Y apoyándose en otros elementos dramáticos, se logra una pieza teatral magnífica. Por ejemplo, el uso que se da a la grabadora en la escena, aunada con la selección musical redondea las escenas, y los guiños cómicos aligeran la tensión sin peligrar la seriedad de las mismas.

La parte final es algo predecible, pero sólidamente justificada. Además, la narrativa hace que valga la pena. La mirada poderosa y furiosa de Carlos Aragón interactúa en muchos momentos con el público, sus alumnos, exhibiendo su desintegración mental. Y al parecer, deseándonos la misma suerte que él.

Autor: Kai Hensel
Dirección: Aracelia Guerrero
Con: Carlos Aragón
Funciones: Viernes y sábados 18 horas
Teatro: Salón 4 de la Escuela Nacional de Arte Teatral, Centro Nacional de las Artes
Precios: Entrada libre

1 comentario:

Aracelia Guerrero dijo...

Encontré tu nota sobre Klamm y la subiré al blog de la obra
http://laguerradeklamm.blogspot.com/

Efectivamente el texto de Hensel permite un juego escénico fascinante.

Un saludo, Aracelia.